¡A estudiar a la calle! Una expresión paradójica, ¿verdad? El hecho de que estas palabras nos choquen no es solo una señal inequívoca de que ya tenemos una edad, más bien de que hemos interiorizado que aprender es sentarse entre cuatro paredes, escuchar pasivamente, anotar, memorizar… Y todo esto sin salir de un aula. Ignorando los límites físicos del aprendizaje que nos ligan a un espacio y a un tiempo de foco, y.. Read More

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